sábado, 16 de octubre de 2010

Niños de la calle

"Niño del dolor que cuelga de los coches
y aspira oscuridad crecida de la noche...
niño del dolor sin nada a que agarrarse
perdido en la ciudad ya es parte del paisaje...
Niño del dolor haciendo piruetas
a cambio de tener migajas o monedas...
niño del dolor que juega a hacerse grande
ausente del amor ya es parte de la calle..."

"Niños", Pedro Guerra

Hace sólo 4 meses, el frío del invierno hizo plantearse a un grupo de amigos la posibilidad de crear un albergue transitorio en el que pudieran pasar la noche, durante un tiempo, algunos de los niños-adolescentes que viven en la calle.. Fue una decisión tomada desde el fondo del corazón pero probablemente impulsiva y poco meditada. A la mañana siguiente estos chicos volvian a encontrarse con su misma realidad: violencia, drogas, delincuencia y pobreza extrema, por lo que decidieron transformar este proyecto. Hoy es el "Hogar las tías".

En este hogar, los "niños de la calle" reciben alimentación, aseos personales, trabajos manuales y recreación. Nosotros tuvimos la oportunidad de visitar la casa donde viven actualmente comprobando que , dada la juventud del proyecto y la poca experiencia de los fundadores, aún queda mucho por hacer, tanto a nivel organizativo como estructural. No obstante realizan una labor de gran importancia en esta ciudad, donde ya se ha normalizado ver niños trabajando en la calle, mendigando, delinquiendo,...

En Paraguay, los derechos de los niños son vulnerados constantemente. El índice de absentismo escolar es muy elevado debido, sobre todo, a que muchos menores trabajan para colaborar económicamente con su familia, casi siempre obligados, y el gobierno no hace nada ante esta realidad. En muchas ocasiones, el trabajo, "el dinero fácil", el acceso a las drogas, el desinterés de la familia... llevan a estos chicos a perder sus vínculos familiares y verse totalmente solos en ese mundo, el mundo de la calle.

Y es por esto que "ya es parte del paisaje" de Ciudad del Este ver a esos niños de "pies descalzos, ojos caídos y brazos cansados" de los que hablaba Marta a su llegada, contándote con naturalidad su trabajo en el mercado o contrabando,ofreciéndose a limpiar tu coche, vendiéndote bingo, durmiendo en las aceras o rogando desesperadamente una moneda...


Un abrazo desde Paraguay

Estefanía, Elena y Fernando


1 comentario:

  1. Bertlot Brecht dijo
    "Hay hombres que luchan un dia y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles"

    Estoy convencida de que ustedes han visto a personas imprescindibles, que luchan toda una vida... Que viven, o sobreviven, pero que están ahí.

    Leyendo vuestro blog hay muchas ideas y sentimientos que me vienen a la cabeza, desde la rabia y la impotencia, pasando por mi más profunda admiración, hasta la fe por la que hay hombres y mujeres que entregan su vida al servicio a los demás.

    Ya les queda poco... y en el corazón seguro que se les ha quedado un sello imborrable. Lo más probable, es que pase el tiempo, que olviden algunos nombres, que las caras se vayan difuminando en la memoria. Eso no es importante.

    Lo importante es que lo que quede, después de tanto vivido, compartido y experimentado, sirva para hacer de este mundo en el que nos ha tocadoo vivir, un lugar más habitable, más humano, más abierto.

    Ustedes son testimonio vivo de que se puede echar un cabo, una ayuda, un servicio. Son ejemplo, y también son responsables de que se sepa.

    Por mi parte, sólo queda la esperanza de que vuelvan renovados de alma y espíritu. Por mi parte, sólo queda que el trabajo que hayan hecho allí acoja a otros tantos voluntarios anónimos. Por mi parte, sólo queda la alegría de tenerlas aquí, porque ya no sé dónde tienen su casa (dicen que es dónde tengamos el corazón, y ustedes seguro que una parte se les queda en Paraguya).

    Por mi parte, sólo queda una admiración y respeto, que ya les tengo desde antes. Y unos brazos abiertos, para acogerles de nuevo... después de tres largos meses dando su vida por los demás.

    Les quiero mucho (a los tres, y a Marta también)
    Judith

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